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Coordinadora Jurídica
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Guía práctica

Qué hacer en las primeras horas tras un accidente de tránsito

Las decisiones de las primeras horas condicionan toda la reclamación posterior. Estos son los pasos que conviene seguir.

Atienda primero la salud

Lo primero es la integridad de las personas. Solicite atención médica aunque en el momento no sienta dolor: muchas lesiones derivadas de un accidente de tránsito, en particular las cervicales y las internas, se manifiestan horas o días después.

Acuda a un centro médico y describa con precisión cómo ocurrió el accidente. Esa historia clínica inicial es, además de un acto de cuidado personal, la primera prueba de la relación entre el accidente y sus lesiones. Si no queda constancia médica temprana, después es más difícil sustentar el vínculo entre el hecho y el daño.

Procure que quede informe de tránsito

El informe policial de accidente de tránsito es el documento que levanta la autoridad en el lugar de los hechos. Recoge la posición de los vehículos, las huellas, las condiciones de la vía y la identificación de los intervinientes.

Es una de las piezas probatorias de mayor peso para establecer cómo ocurrió el accidente y quién debe responder. Cuando las partes se retiran del lugar sin que la autoridad documente la escena, esa información se pierde y la reconstrucción posterior queda en terreno de versiones enfrentadas.

Documente la escena mientras existe

La escena de un accidente dura poco. Si su estado de salud se lo permite, o si alguien puede hacerlo por usted, tome fotografías y video antes de que los vehículos se muevan: posición final de cada uno, daños visibles, huellas de frenada, señalización, estado del pavimento y condiciones de visibilidad.

Anote también los datos de identificación de los demás intervinientes, la placa de los vehículos, la empresa a la que están afiliados si son de servicio público, y los datos de contacto de quienes presenciaron el accidente. Un testigo localizable puede resultar decisivo cuando las versiones no coinciden.

Conserve todos los soportes de gasto

Guarde facturas, recibos, órdenes médicas, incapacidades, comprobantes de transporte a citas médicas y cualquier documento que acredite un gasto derivado del accidente. Todo eso constituye el soporte del daño emergente.

Conserve igualmente los documentos que acrediten sus ingresos antes del accidente. Sin prueba del ingreso, la partida de lucro cesante queda debilitada, por más real que sea la afectación.

No firme acuerdos ni desistimientos apresurados

Es frecuente que, en los días siguientes al accidente, la víctima reciba una oferta de arreglo directo. Esas ofertas suelen llegar cuando aún no se conoce el alcance real de las lesiones, ni existe una valoración médico legal, ni se han cuantificado los perjuicios.

Firmar una transacción o un desistimiento tiene consecuencias definitivas: puede cerrar la posibilidad de reclamar después, incluso si más adelante aparecen secuelas que en ese momento no eran previsibles. Antes de firmar cualquier documento, conviene conocer qué se está aceptando y a qué se está renunciando.

Esta guía es general y orientativa. Cada accidente tiene circunstancias propias que pueden alterar lo aquí descrito. Si necesita orientación sobre su situación concreta, escríbanos: la primera revisión es sin costo.